Open Arms ha regresado al Mediterráneo Central, donde durante las últimas semanas ha completado tres misiones de rescate y ha salvado a un total de 105 personas.
Personas procedentes de Eritrea, Sudán, Egipto, Somalia y Bangladesh. Mujeres, hombres y menores obligados a enfrentarse al mar durante días, expuestos al calor, al miedo y a la incertidumbre, a bordo de embarcaciones sobrecargadas o abandonadas a la deriva.
Durante las misiones 127, 129 y 130 rescatamos a 105 personas, entre ellas 30 menores, después de que pasaran días en el mar en embarcaciones sobrecargadas o a la deriva. A las tres misiones se les asignaron los puertos de Ortona, Savona y Salerno, alejados de las zonas de rescate y alcanzados después de varios días más de navegación.
Detrás de cada cifra hay una persona. Una historia, una familia, una vida que merece ser protegida.
Para nosotros, rescatar significa estar presentes cuando nadie más responde. Significa acoger a bordo y ofrecer atención, agua, protección y un lugar seguro después de días de miedo.
Hemos regresado al Mediterráneo Central y seguiremos estando presentes en el mar. Porque salvar vidas no es una elección: es un deber.




